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¿Qué impacto tiene el césped artificial en el medio ambiente?

Con importantes ahorros de agua y bajos requisitos de mantenimiento, el césped artificial se promueve cada vez más como un reemplazo para el césped natural en campos deportivos y en jardines. Sin embargo, queda la pregunta de si es una alternativa ecológica al césped natural.

El césped artificial ha recorrido un largo camino desde sus inicios, y ya son muchas personas las que han decidido incorporarlo en sus jardines por sus evidentes beneficios.

Una de las mayores ventajas del césped artificial es su flexibilidad. Si bien es perfecto para jardines y pistas deportivas, el césped artificial también se puede usar en muchos otros sitios: balcones, patios y terrazas, interiores, escaleras, áreas de juegos, etc., ¡las posibilidades son infinitas!

A pesar de todo eso, algunas personas todavía dudan cuando se trata de hacer el cambio.  El debate sobre césped natural o artificial todavía está abierto.  Pero quizás, la pregunta más importante de todas es: ¿es seguro para el medio ambiente? ¿Es una opción ecológica?

Sigue leyendo para descubrir y juzgar por ti mism@ si crees que el césped artificial es o no es ecológico.

CONSUMO DE AGUA

El césped artificial, en comparación a otras superficies para tu jardín, no necesita apenas agua para su mantenimiento, ocasionalmente para eliminar el polvo y la suciedad (sobretodo si tienes mascotas) y para refrescarlo.

Esto supone un ahorro considerable, hasta un 70% o más, si se compara con el césped natural, o incluso más si vives en zonas de sequía.  Si se compara con otras superficies como la baldosa o el hormigón el ahorro no sería tan grande pero todavía existiría ya que refrescar el césped en verano es mucho más rápido que en estos materiales que retienen más el calor.

Todo el mundo sabe lo importante que es conservar y usar los recursos de manera inteligente, por eso en este aspecto el césped artificial tiene un punto a su favor.

RECICLAJE

Otro argumento de los que están en contra del césped artificial es que no es reciclable.

El césped artificial puede durar hasta unos buenos 25 años; pero muchos temen que si no es reciclable cuando llega al final de su vida útil, terminará en vertederos, lo que generará más desechos.

Sin embargo, esto no es del todo cierto, ya que no todos los céspedes artificiales son iguales.  De hecho, existen muchos céspedes que están hechos con materiales que son reciclables. Y aunque el baking es la única parte que no lo es, puede fundirse fácilmente para crear nuevos productos.

REDUCCIÓN DE LAS EMISIONES DE CARBONO

Muchos son los que argumentan como punto negativo que el césped artificial no absorbe dióxido de carbono y libera oxígeno como lo hace un césped natural.  Lo que es absolutamente cierto, aunque solamente durante el día ya que por la noche el césped natural también genera CO2, una parte del cual se fija en el suelo.

Pero se desestima la huella de carbono que produce el césped natural debido a su mantenimiento.  Según estudios realizados por la Universidad de California, la poda y el segado añaden un consumo energético que incrementa las emisiones; además, uno de los fertilizantes básicos utilizados en parques y jardines contiene nitrógeno, un gas cuyo impacto en el efecto invernadero es 300 veces superior al del CO2.

Los resultados demostraron que las tareas de mantenimiento del césped natural emiten más cantidad de gases que provocan efecto invernadero que los que son capaces de eliminar, por lo que el césped natural no es una opción tan ecológica como se piensa.

En este sentido, el césped artificial requiere muy poco mantenimiento y no necesita fertilizantes para estar verde y fresco como el primer día.  Por lo tanto, se podría decir que para su mantenimiento se reduce la huella de carbono considerablemente comparado con la alternativa natural.

NO ES VEGETACIÓN VIVA

Esto es cierto, el césped artificial es sintético por lo que no proporciona hábitats para criaturas vivas como insectos, plantas y otros organismos que son esenciales para descomponer y reciclar productos orgánicos e inorgánicos que caen en la hierba.

Pero también es por esta razón por la que nunca tendrás ningún problema con plagas e insectos en su césped artificial, ya que no podrían sobrevivir en estas condiciones.

Por otra parte, no tienes porque solo poner césped artificial, después de todo, también puedes elegir tus plantas, flores y arbustos favoritos para complementar tu césped y agregar vida en tu jardín.

CALENTAMIENTO

Esta es otra de las preocupaciones de la gente, el calentamiento del césped artificial al ser un material sintético.  En este punto si que es cierto que el césped natural es mucho mejor que el césped artificial ya que no acumula el calor y lo dispersa.

Pero si tenemos en cuenta otras superficies artificiales, como la baldosa o el hormigón, podríamos decir que el césped artificial sería una mejor opción ya que aunque todas estas superficies absorben el calor, el césped artificial se refresca más rápidamente, por lo que con un manguerazo conseguirás disminuir rápidamente su temperatura.

Además ya existen opciones, como la tecnología Feelgood® de Albergrass que consigue el el césped se mantega entre 7 y 12 grados más fresco que un césped artificial normal.

TOXICIDAD

Otra ventaja del césped artificial es que no es tóxico, al menos un césped artificial de calidad producido según los estándares europeos.  Además no necesita usar herbicidas, pesticidas y fertilizantes para protegerlo.

Los químicos utilizados para mantener en condiciones el césped natural son dañinos tanto para los humanos como para los animales (especialmente si tienes mascotas).  No solo eso, sino que también pueden dañar el medio ambiente de maneras que probablemente no creías posibles.  El riesgo aparece cuando estos químicos encuentran su camino hacia fuentes de agua locales como ríos, estanques y arroyos.

Esto puede suceder a través de la escorrentía del agua superficial.

Una vez que estos químicos agresivos llegan a las aguas locales, pueden dañar la vida silvestre animal y marina.  Imagínate lo peligroso que sería si estas toxinas también se introdujeran en el agua potable.

Es cierto que, aunque el césped artificial no es tóxico, ha habido una creciente preocupación por la seguridad, en particular por los materiales de relleno que se utilizan para su instalación, como el caucho reciclado. 

Es por eso que se han realizado numerosos estudios para evaluar los riesgos y los resultados muestran consistentemente que no se asoció ningún riesgo significativo para la salud al estar o jugar en estos campos. 

De todos modos, en Albergrass siempre recomendamos utilizar la arena de sílice como relleno, además de no tener ningún peligro ayuda a mantener la humedad del césped y reducir su temperatura en verano.

Como puedes ver, el césped artificial tiene sus pros y sus contras en cuanto a lo ecológico que es. Lo mismo ocurre con el césped natural y otras superficies por las que te puedes decantar para decorar tu jardín.

En todo caso, aunque el césped artificial dista mucho de ser perfecto, después de revisar el impacto que tiene en el medio ambiente podríamos decir que no es tan malo como algunos creen.  Incluso es posible que un buen césped artificial tenga más beneficios que inconvenientes para el medio ambiente.

¿Qué opinas tú?

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